Cómo decorar salones pequeños

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El salón es ese lugar de la casa en el que habitualmente pasamos más tiempo. Puede ser nuestro lugar habitual de reunión con familiares y amigos, a la vez que un espacio intimo para estar nosotros solos o con nuestra pareja.

En él podemos realizar las tareas más cotidianas: desayunar, comer, cenar, leer un buen libro, ver la televisión o incluso jugar a videojuegos. Son infinitas las posibilidades y siempre es positivo que este espacio esté acondicionado de la mejor forma posible.

Cuando se trata de decorar un salón pequeño, de un tamaño reducido, la clave será siempre aprovechar el espacio al máximo y sobre todo hacer que lo pequeño parezca grande. Para conseguir esto hemos recopilado algunos trucos que harán que tu pequeño salón marque la diferencia.

 

Usa muebles muy ligeros

Es muy habitual ver en los salones tradicionales enormes muebles muy complejos y pesados, de esos que prácticamente nadie puede levantar ni mover de ahí. Si tu salón es pequeño, olvídate de estos ‘’muebles de abuela’’ y opta por otros más ligeros y de materiales finos.

En general, estos muebles se caracterizan por tener patas muy ligeras y que ocupan poco espacio, dejando a la vista gran cantidad del salón y haciendo que este parezca mucho más grande. El aspecto diáfano es primordial para que nuestro salón parezca fresco y agradable a la vista.

Dentro de los muebles ligeros podemos incluir un mueble básico para la televisión, una mesa de patas muy finas, un sofá similar y unas sillas no demasiado grandes y sin mucha decoración. También podemos usar lámparas estilizadas que ocupen muy poco espacio proporcionando una gran iluminación.

 

El color blanco es tu aliado

Que el color blanco amplia no es ningún secreto para nadie. Cuando usamos colores oscuros y recargados como el negro, marrón o azul marino, la sensación que conseguimos es una más claustrofóbica, cerrada e inaccesible, que es lo contrario a lo que necesitamos.

Esto puede venir bien para salones enormes que necesitamos rellenar para que no queden desangelados, pero este no es nuestro caso. En esta situación lo que necesitamos es conseguir la mayor cantidad de luz posible y que la sensación de espacio sea la mayor posible, puesto que con muy poco que pongamos ya parecerá que nuestro salón está relleno.

 

Usa siempre espejos

Los espejos son un truco sencillo y accesible para todos. Estos pueden sustituir en gran medida a los cuadros. Mucha gente tiende a recubrir las paredes de cuadros pensando que será una buena idea, cuando lo que conseguiremos con esto es recargar quizá en exceso nuestro salón y estropear así la sensación de espacio que queremos conseguir.

Un buen espejo reflejará gran parte del salón proporcionando una sensación de continuidad. Un truco algo más especial es el de colocar dos espejos enfrentados, que darán un efecto óptico de ‘’infinitud’’ muy original. Por supuesto esto pertenecería a los decoradores más atrevidos.

 

Confía en los muebles multitarea

Si lo que queremos es optimizar el espacio, no hay nada mejor que un mueble multitarea. Con estos muebles conseguiremos cumplir varias funciones a la vez con muy poco espacio y sin sacrificar el buen gusto en el diseño.

Una buena idea para aplicar este tipo de muebles ‘’multitasking’’ es la del mueble de la televisión. Podemos soportar a la susodicha, mientras que por debajo tenemos cajones para guardar cables, libros, y lo que se nos ocurra, un hueco para guardar pufs, sillas plegables, taburetes, etc., y por encima unas estanterías con varias baldas para poner libros, cajas decorativas, pequeñas esculturas, etc.

Con estas ideas podremos tener nuestro salón de pequeño tamaño optimizado al máximo y con un aspecto agradable y accesible para todo el mundo. Esperamos que hayáis apuntado todos los trucos y los apliquéis como más os guste.