Chimeneas de leña, tipos y estilos

Aunque hoy en día las chimeneas no tienen el mismo papel focal en las casas que antaño, entre otras cosas porque muchos sistemas de viviendas actuales no lo permiten, lo cierto es que han sido un pilar central durante cientos de años en miles y miles de hogares, y en buena medida lo siguen siendo.

Y no es para menos, pues las chimeneas no solo aportan calor y luz creando un halo de misterio, descanso y sofisticación, sino que convierten un espacio en un sitio acogedor en el que sentirse tranquilo y absolutamente en paz. Además, hoy en día no solo es posible tener chimeneas de leña, ya que existen también chimeneas con otro tipo de combustibles como el gas, o incluso las hay eléctricas, lo que permite que estén al alcance de casi todas las personas o de diferentes estilos de vida y viviendas. Sin embargo, la mayoría de la gente que suele querer en la actualidad una chimenea lo hace pensando en esa chimenea de leña tradicional, puesto que es la que más encanto tiene y la que más luz y calor proyecta.

 

Qué es una chimenea de leña: elementos y variedades

Pero, ¿sabemos qué es exactamente una chimenea de leña? Una chimenea de leña común se compone de varias partes, que son: el suelo o base,  la cámara de combustión (que es el lugar en el que hay que poner la leña para que arda),  la compuerta (esta parte no siempre está presente, pero es una palanca que sirve para abrir y cerrar la chimenea cuando dispone de puerta), y la llamada “cámara de humo, conducto o tiro” (que es la zona por la que debe subir y salir el humo hacia el exterior de la casa).

Las chimeneas de leña están disponibles en muchos estilos y con muchas opciones de acabados y revestimientos, como por ejemplo la piedra, el azulejo, el mármol o el ladrillo. A su vez, pueden ser muy grandes o muy pequeñas, así como independientes o adheridas a las paredes para complementar el diseño interior de un espacio. Esto hace que debamos tener muy en cuenta la función y la eficiencia que queramos para nuestro hogar, pues no todas las chimeneas calentarán una casa entera, ni serán igual de prácticas o acogedoras. Por eso determinar el tipo de chimenea de leña que necesitamos será fundamental para acertar a la hora de su construcción, pero dicha elección puede ser fácil si disponemos de la información adecuada.

 

Chimenea moderna

 

Tipos y estilos de chimeneas de leña

 

  • Chimenea de leña sin compuerta o abierta. También conocidas como «chimeneas de mampostería», estas chimeneas son una caja “ignífuga” de cara abierta con un tiro o conducto en la parte superior para ventilar el humo de la leña, fabricadas habitualmente en piedra o ladrillo y en la pared de una casa. Este tipo de chimenea es el más tradicional y el que más solemos imaginar cuando pensamos en el concepto de chimenea. Su sistema de combustión, por tanto, también es abierto (lo que significa que no disponen de puertas para acceder a la cámara de combustión), y son las mejores candidatas cuando se busca un look y un diseño muy acogedor, así como un ambiente rústico pero sofisticado al mismo tiempo. Desde luego ninguna chimenea proporciona tanto calor y tanta luz como esta, y eso, sin duda, es parte de su increíble y duradero encanto, junto al sonido y al aroma del fuego que puede apreciarse. Como puntos negativos, estas chimeneas abiertas son más peligrosas que las otras y ensucian muchísimo más.
  • Chimeneas de leña con compuerta o cerradas. También llamadas estufas, este tipo de chimeneas disponen de una puerta (normalmente de vidrio) que mantiene la cámara de combustión de la zona exterior más protegida, impidiendo que se pierda el calor, que salten chispas de las brasas o que se ensucie demasiado el resto de la casa, las paredes o los muebles, y normalmente están construidas en hierro o acero. Esto hace que las chimeneas cerradas puedan ser también más pequeñas e independientes, adaptándose a un mayor tipo de viviendas y facilitando su limpieza y un mayor aprovechamiento del calor y cuidado del medio ambiente, pues suelen estar pensadas para un tipo de madera más eficiente, así como para mantener el calor durante más tiempo. Por si fuera poco, están disponibles en un montón de estilos diferentes.
  • Chimeneas de doble cámara o catalíticas de leña. Este tipo de chimeneas son las más actuales, porque están pensadas para cuidar más el medio ambiente, por lo que son la versión más ecológica que podemos encontrar en el mercado de las chimeneas de leña. Estas chimeneas se denominan de “doble cámara” porque tienen un sistema de doble combustión de partículas que permite que no salgan al exterior y que se reintegren: en la primera de las cámaras se quema la leña, y en la segunda cámara se produce la combustión de los gases que la quema de la leña haya generado. Este tipo de chimeneas precisan de una menor cantidad de combustible, por lo que son más eficientes, y además generan mucho menos residuos, por lo que es una buena opción si queremos apostar por el medio ambiente sin renunciar al encanto de una chimenea de leña. Además, sin duda son la opción más segura y que mayor cantidad de calor aprovecha, pues lo retiene muy bien sin que sufra pérdidas. Como contrapunto, también es la opción más cara.

Chimenea con estufa de leña

 

Ventajas y desventajas de las chimeneas de leña

A la hora de decidirse sobre la instalación de una chimenea de leña, además de sus modelos y características, debemos tener en cuenta las ventajas y las posibles desventajas, así que veamos algunas de las más destacadas de cara a una decisión final:

  • Ventajas de las chimeneas de leña. Las ventajas de tener una chimenea de leña son muy claras, y algunas tan importantes como la de reducir en costes, pues la madera es un combustible muchísimo más barato que otros, como el gas o el carbón, y es un material de fácil alcance, sostenible y renovable, así como más natural y menos contaminante. Por otro lado, tampoco podemos olvidarnos de ese componente de nostalgia y calidez que una chimenea aporta a cualquier estancia, o a periodos del año tan señalados como el de las navidades. Es decir, que las chimeneas de leña son las candidatas ideales cuando lo que buscamos es un ambiente hogareño, tradicional, cómodo, calentito y encantador.
  • Desventajas de las chimeneas de leña. Pero como todo, las chimeneas de leña también tienen algunas desventajas, como por ejemplo su peligro potencial, su suciedad (pues desprenden mucho humo y hollín), su alta necesidad de mantenimiento y limpieza o de capacidad de almacenamiento para la leña, o su escasa eficiencia energética.

Por ello, tomar la decisión de instalar en una casa una chimenea de leña no depende de un solo factor, y en las motivaciones deberán existir otros elementos también, como el estilo que tengamos, el espacio disponible, el tipo de casa o el presupuesto, así como contar, una vez decididos, con el asesoramiento de profesionales cualificados que puedan realizar instalaciones seguras además de encantadoras.